¡No es el arco, no es la flecha… es el indio!

New Rod

Aquí van unas pocas reflexiones a vuelapluma sobre los efectos del bucle y la acción de la caña en la delicadeza de las presentaciones de nuestra mosca. Me ha inducido a reflexionar sobre el tema un comentario que encontré casualmente en internet, y que decía, más o menos, lo siguiente:
Para pescar con mosca ahogadas no hay que usar una caña rápida, secaría la mosca; lo mismo sucede si se hacen bucles estrechos, los bucles deben ser anchos.”Este tipo de confusión suele ser habitual así que vamos a intentar analizar someramente el tema.


La velocidad de la línea es un asunto que atañe exclusivamente al pescador. El que una caña se defina como “de acción rápida” no quiere decir que no pueda lanzar la línea con poca velocidad. Si así no fuera, ¿todos los lances de una caña rápida están condenados a llegar al horizonte, pero no más cerca? ¿Cómo podríamos poner una seca delicadamente a solo ocho metros con una caña rígida? No tiene sentido. La velocidad a la que se extiende la línea la establece el pescador, no la caña.

Aquí va un vídeo-ejemplo de un excelente ejercicio de control de la velocidad de la línea que nos muestra la poca fuerza que hace falta para lanzar a distancias habituales de pesca en río: consiste en lanzar con tan poca velocidad de línea que el bajo no llegue a estirarse del todo.
El ejercicio está realizado con una caña de acción rápida y bucles estrechos; eso no impide que la velocidad de la línea sea menor de la necesaria para estirar el bajo completamente:

¿Y qué hay de los bucles estrechos? ¿No secan la mosca más que los anchos?
Una alta velocidad del ramal que tira de la mosca es lo que necesitamos para secar  ésta en el aire mediante lances falsos; una velocidad discreta y una reducción del número de lances falsos mantendrá nuestra mosca húmeda si es eso lo que buscamos. Pero —descartando el efecto del rozamiento del aire— el tamaño del bucle no afecta en absoluto a la velocidad a la que se extiende la línea arrastrando la mosca consigo. Un sencillo experimento sirve para mostrar como el avance del ramal de la mosca hace que el bucle se propague y viaje hacia adelante:

Por otro lado, el tamaño del bucle no influye en la velocidad a la que vuela el ramal de la mosca:

Es cierto que un bucle ancho es menos aerodinámico que uno estrecho, por lo que la línea perderá algo más de velocidad si el bucle es grande, pero ya hemos visto que un bucle estrecho se puede lanzar a una velocidad muy baja. Por tanto, un bucle ancho no es necesario para mandar la línea a poca velocidad; además requiere más energía por parte del pescador para compensar la que pierde por rozamiento.

Conclusión:
Cualquier caña nos da la velocidad de línea que queramos, eso es asunto de nuestra técnica. No necesitamos hacer bucles anchos para evitar que una ahogada se seque, basta con reducir el número de lances falsos —o mejor eliminarlos del todo: ¡viva el lanzado Spey!— y dar a la línea la velocidad justa para alcanzar el objetivo, no más.

Esto no quiere decir que los bucles anchos no tengan un lugar en la pesca, son los adecuados para lanzar ninfas y streamers pesados simplemente para evitar romper la caña o golpearnos con ellos. Pero la delicadeza en la presentación es cuestión del indio, no de la flecha.

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