Crónicas de J.R. “Argibay”

Empecé a interesarme seriamente por el lanzado allá por el año 2.000, justo al regreso de un viaje a Estados Unidos de donde volví con una agridulce mezcla de contento y frustración.

El desierto de Utah era como en el cine, lo que no recordaba de las películas era que hubiera un viento tan fuerte y persistente. Así que las truchas del Green River, que al sereno se cebaban tan cerquita de la orilla, resultaron estar a lo que parecían ser kilómetros para mi pobre técnica. Si hubiera sabido entonces cómo presentar una seca aguas abajo…

A la vuelta decidí ponerle remedio. Antes ya había intentado mejorar mis pobres lances leyendo un par de libros, pero estaba claro que no había avanzado nada. Así que contacté con Fernando Gil, Muskie, que en una sola sesión no solo me encarriló, sino que encendió una pasión que no ha disminuido hasta la fecha.

Con el tiempo, esa pasión por mejorar mis presentaciones cedió un hueco al estudio de la mecánica de lanzado, una disciplina en la que queda mucho por investigar y descubrir. Puede parecer extraño, pero ese estudio ha influido en la calidad de mis derivas. Soy lo que Mel Krieger llamaría un “ingeniero”, en contraposición a lo que él llamaba “poetas”. Los “ingenieros” no somos mala gente… pero aburrimos a un caballo de madera.

La mayor parte de mis artículos no ayudan a nadie a lanzar mejor, están destinados a aquellos instructores con curiosidad suficiente para cuestionarse el porqué de las cosas; espero que al menos a ellos sí que les ayuden un poco a ser mejores instructores.

Por eso, porque creo que es hora de darle al lanzado un aspecto más práctico —y sobre todo menos serio—, es por lo que he invitado a colaborar en esta web a José Ramón Rodríguez, Argibay, cuyo trabajo encontraréis a partir de ahora en esta sección.
Colaborador en su día de varias revistas de pesca, autor de un excelente libro sobre montaje, gran pescador y lanzador… y buen amigo, yo diría que Argi es la perfecta combinación entre sabiduría y humildad que a muchos nos gustaría tener. Siempre he disfrutado con sus escritos, espero que vosotros también lo hagáis. Sin más os dejo con él.

Aitor

Presentación

Dos comienzos

Unas Horas Con La Harmony

De nuevo en las termas