¡Agarra, ancla, agarra!

Si algo característico hay en el lanzado spey eso es el ancla; esa corta porción de línea que permaneciendo en contacto con el agua junto con el bajo y la mosca, permite la formación del bucle en D, justo en el instante previo al inicio del lance que va a presentar la mosca.

En cualquiera de los lances spey es recomendable evitar que el ancla se despegue del agua intempestivamente —lo que se conoce como desanclado. El ancla debe levantarse limpiamente del agua a medida que el bucle frontal avanza hacia el objetivo, idealmente debería hacerlo sin desplazarse hacia atrás. Los efectos de ese desanclado son negativos así que mejor cuidarse de él.

¿Se puede conseguir un buen lance a pesar de desanclar? Por supuesto que sí, aunque hay circunstancias —por ejemplo cuando queremos llegar lejos— en las que la diferencia entre un ancla que aguanta y una que no es notable; pero por otra parte, aunque el lance salga, el desanclado lleva aparejados otros problemas que conviene tener en cuenta.

Veamos los dos tipos de desanclado.

El desanclado que se produce mientras el pescador realiza el lance delantero. El ancla patina hacia atrás, generalmente al final del golpe de lance o, incluso, cuando éste ya ha terminado. Es lo que yo llamo ancla patinada. Un ejemplo:

  • El ancla patinada siempre desperdicia energía: nosotros queremos que la mosca despegue del agua y se desplace hacia adelante, hacia el objetivo; sin embargo con el desanclado la mosca se desplaza hacia atrás, y entonces:
    Va en sentido opuesto al que buscamos
  • No se mueve sola, alguien debe moverla, el pescador, que desperdicia parte de su energía en desplazar la mosca —y todo el ramal inferior del bucle en D— hacia donde no debe.
  • Cuando la mosca endereza su rumbo y comienza a dirigirse hacia su objetivo, está más lejos de éste que en el caso de un ancla que aguante: hace falta más energía para mandarla a su destino.

Aquí se explica todo esto:

El desanclado que se produce durante el barrido para formar el bucle en D. Es lo que yo llamo ancla volada, para diferenciarla de la patinada.
En este caso no se desperdicia energía en el lance delantero, incluso éste resulta más eficiente pues, a diferencia de un spey, ahora tenemos un lance oval en el que estamos impulsando la totalidad de la línea hacia adelante, no solo la parte de la línea que conforma el ramal ramal superior de la D.

Pero, si un ancla volada puede resultar en un lance más eficiente, ¿por qué evitarla? Por dos motivos principales:

  • Si estamos pescando con un espacio limitado por detrás un ancla volada puede mandar la mosca a las ramas que se encuentren a nuestra espalda.
  • Si, en cambio, el espacio que tenemos detrás es amplio y limpio —por ejemplo un pedrero— corremos el riesgo de que la mosca toque inadvertidamente en una piedra y el anzuelo pierda su punta. Ocurre, y cuando lo hace no nos damos cuenta.

El siguiente vídeo muestra anclas patinadas:

A todos los pescadores les patina el ancla alguna vez, no es ninguna tragedia, pero en mi caso tengo la sensación de que esforzarme en hacerlo perfecto es la única manera de que me salga medianamente bien.