When a good loop isn’t enough

A nice and tight loop is normally considered the tell-tale sign of good casting control. However, in spey casting that is only part of the story.
Let’s take a look at the following example:

I was satisfied with the loops I was seeing, but subsequent analysis of the video shown a gross error that normally happens inadvertently: a slipping anchor.
Why is this bad?
– It detracts energy from the forward cast —but that is a problem only if your aim is maximum distance, not with an 18 m cast like this one.
– It may send the fly against the vegetation behind you and hook a branch, ruining the cast. It is a nuisance but without further consequences.
– If you are fishing a vegetation-free bank with a shingle-beach behind you things could get worse if you don’t care about your slipping anchor: your fly hits a stone and the hook looses its point… now you are subject to Murphy’s law.

Now the important thing is how to avoid it in practice. The reason for that failed anchor in the video above is a too inclined-up sweep; that leads to a too high apex of the V-loop, which amounts to a big angle between the water surface and the fly leg. The usual result is a fly traveling backward instead of rising up from the water to start its forward trip.

Sweep lower and back and, if the anchor is properly placed and long enough, it will work fine.

As an example let’s see a couple of casts at the same distance and with the same gear, but with a proper anchoring angle:

Loop Control Paradox (divertimento for curious casters)

Loop width control is a recurrent topic in casting instruction. Several aspects govern loop width, but “matching casting arc to rod bend” is what instructors use the most; so “if your loops are too wide narrow your casting arc” is the usual fix we offer.

Let’s say that I am bass fishing with a popper knotted to a short, stout leader, followed by a bass taper #7 weight line. I want to cover a very promising spot, just a small hole among low hanging branches, which asks for a side cast with a narrow loop.
First try my line crashes against a branch: I need to narrow the loop considerably. So keeping everything equal I decrease my stroke angle… and the loop fails to straighten, for same acceleration along a smaller angle gives, obviously, less line speed.

So keeping the same stroke angle I increase the force applied to the rod to gain that lost line speed. But, hold on one second! More force applied results in more rod bend, and a basic principle of casting mechanics says that we have to match casting arc to rod load! So this time I must increase the stroke angle! Now I widen the angle applying more force at the same time… and my popper curves to the left hooking a branch, as a result of an overpowered cast.

Reducing casting stroke angle to narrow your loops doesn’t work in isolation. No wonder that beginners have a hard time in controlling loop width, as it is a question of very fine-tuned adjustments, more than just varying “casting arc”.

Playing with loops by changing the casting stroke angle is fine; play with force and stroke length as well just to see what happens.

Introducción al lanzado spey

 

 

El spey es una técnica de lanzado nacida como una evolución del lance rodado convencional. Aunque en principio estaba enfocada a la pesca del salmón no está en absoluto limitada a ese uso. El spey es un recurso más para pescar: con dos manos, con una mano, con moscas para salmón, para trucha, tímalo, streamers, ninfas… en casos puntuales incluso moscas secas.
No obstante es cierto que donde mejor se pueden apreciar las ventajas del spey es en la pesca del salmón. La más obvia de esas ventajas es que permite presentar la mosca, incluso a largas distancias, sin apenas espacio disponible detrás de nosotros.
Sin embargo, para la pesca al swing su uso tiene ventajas en comparación a un lanzado convencional, aun en espacios abiertos:

  • Mayor seguridad en el manejo de la mosca, especialmente si se trata de moscas grandes y pesadas: un spey bien ejecutado mantiene la mosca siempre por delante del pescador, por lo que las posibilidades de que nos golpee o se nos clave son nulas.
  • Mayor control en el manejo de moscas pesadas: no hay lances falsos con moscas que, debido a su masa, tienen vida propia.
  • Mucho mayor número de presentaciones de la mosca al final de la jornada: en la técnica convencional se requieren varios lances falsos para cambiar de dirección y volver a presentar, con el spey basta con un par de maniobras. Especialmente con el salmón esto no es baladí: un pez que se ha mostrado indiferente a lo largo de mil presentaciones de la mosca puede cogerla a la 1.001.
  • Menos cansancio: menos movimientos con la caña a pesar de que presentamos la mosca más veces.
  • Estética! No olvidemos que pescamos a mosca por algo más que por su eficacia.

 

Principios Básicos

Podríamos decir que el spey es la evolución natural del lance rodado, el perfeccionamiento necesario para conseguir la máxima eficiencia.

Pero ¿por qué es ineficiente un lance rodado?

  • Tras terminar la deriva necesitamos volver a presentar la mosca aguas arriba de su actual posición. Ese cambio de dirección no se lleva nada bien con los rodados convencionales.
  • La relativamente larga longitud de línea que se encuentra sobre el agua al iniciar el lance delantero nos roba mucha energía, desperdiciada en despegar esa línea del agua.
  • En un rodado la cantidad de línea que realmente impulsamos hacia adelante con el golpe de lanzado es muy corta, la mayor parte de la línea es un pasajero. Un simple experimento ilustrará mejor lo que quiero decir: unimos una pelota de tenis y una de ping-pong con un trozo de backing de tres metros de longitud. Dejamos la pelota de ping-pong en el suelo y arrojamos la de tenis hacia adelante. El conjunto vuela sin problemas. Tratemos de hacer lo mismo pero esta vez arrojando la pelota de ping-pong. ¿Qué pasará?

Para paliar todo esto empleamos lo que se ha dado en llamar rodado dinámico (jump roll, switch cast…). Con el rodado dinámico conseguimos una mínima cantidad de línea posada sobre el agua (que costará poco despegar), y una longitud de línea mucho mayor para impulsar hacia adelante (estaremos lanzando la pelota de tenis en vez de la de ping-pong). Este rodado dinámico es el alma de todo lance spey. La configuración que adopta la línea antes de iniciar el lance de presentación en un rodado dinámico, es el fin último de las diferentes maniobras previas propias de cada lance spey. Lo que diferencia a cada lance son, precisamente, esas maniobras previas, que no son sino adaptaciones a las diferentes circunstancias.

Unos pocos términos elementales:

  • Bucle en D (o en V): la forma que adopta la línea en un lance spey justo antes de iniciar el lance delantero para presentar la mosca. Se llama así porque la recta que forma la caña y la curvatura de la línea doblada sobre sí misma, vistas lateralmente, se asemejan a una D mayúscula.
  • Ancla: la porción de línea (más el bajo) que quedan en contacto con el agua una vez formado el bucle en D. Su función es impedir que toda la línea se deslice hacia atrás. Este “patinazo” del ancla tiene consecuencias poco recomendables: mandar la mosca a la vegetación a nuestra espalda; golpear la mosca contra las piedras de la orilla con el consiguiente riesgo para la integridad del anzuelo; en cualquier caso, desperdicia la energía destinada al lance delantero.
  • Punto de anclaje: La zona de la superficie del agua donde deberemos hacer posar la punta de la línea para formar el ancla.
  • Línea viva: el tramo de línea situado en la parte superior del bucle en D. Es la parte que impulsamos durante el golpe de lanzado delantero.
  • Línea muerta: el ancla más el tramo de línea situado en la parte inferior del bucle en D. Es un mero pasajero que se aprovecha del impulso que hemos ejercido en la línea viva, restándole energía.
  • Carga de la caña: cuando aplicamos fuerza para lanzar la caña se dobla; es algo automático, sin más historias. Cuanto menos te centres en la sobrevalorada “carga” más podrás concentrarte en los aspectos clave. Y ya que estamos en ello:
  • Claves:
    • Situar el punto de anclaje en el lugar adecuado. Este punto es relativamente variable dependiendo del escenario. Una buena referencia: apunta con los pies al lugar donde quieres presentar la mosca; pon la caña a 90 grados de esa línea imaginaria, a la izquierda o a la derecha, y toca el agua con la puntera, ése es el punto de anclaje.
    • Ancla la cantidad de línea justa, ni mucha ni poca. Si es mucha, el hecho de despegarla del agua restará velocidad al lance; si es poca patinará, con las consecuencias ya mencionadas.
    • Asegúrate de que el ancla está lo más recta posible y mirando al objetivo.
    • El bucle en D deberá estar también, en la medida de lo posible, alineado con el ancla y con el objetivo.
    • Relájate: no es cuestión de fuerza sino de técnica; cuando te salga el primer lance decente lo comprenderás de golpe.

The Role of the Loop

The idea that the loop is the element of the cast that moves everything forward is prevalent in the casting world. Following is a quote from a current conversation on Sexyloops which ellaborates on that concept:

“Because for a loop to unroll there has to be a force pulling the fly leg along, that force come from the momentum change at the loop front. If it stops unrolling the whole thing collapses pretty quickly.”

But, actually, the loop is just the result of the interaction between fly leg and rod leg, and obviously (as Newton’s first law clearly states) the fly leg doesn’t need a force to keep going. Before loop formation all of the energy and momentum are in the line. The line wants to go on forward due to its own inertia, but after line launch the caster holding the line’s front end forces this front end to turn around: that process is what forms the loop and the rod leg. The rod leg, by moving slower than the fly leg makes the loop to rotate; the fly leg makes the loop to travel forward in the direction of the target. Here is an example of the only way in which a loop can pull the fly leg forward:

Actually the loop doesn’t pull forward the line, neither the fly leg nor the rod leg. The key is in the interaction between those both elements of the line: it is that interaction what makes the loop propagate and travel towards the target. By holding the rod leg we get the necessary difference in speed between rod leg and fly leg for the loop to propagate. The fly leg moves the loop forward:

The rod leg pulling the fly leg forces it to rotate:

The real role of the loop is to keep the fly leg in tension. Without that tension, due to the pulling on the fly leg by the rod leg via the loop, the former can not keep its shape and turns into cooked spaghetti, resulting in another demonstration of the well known flying abilities of pasta:

It is for this reason that we may consider the loop as the steering wheel of the cast: it keeps the line going in the right direction, but the engine of the cast is in another place. Anyway the main use of the loop is never mentioned: to prevent that, after a 20 m cast, the fly fall at the tip of our boots 🙂

Dolphin Nose Experiment

It is raining cats and dogs. Perfect weather for some indoors simple experiments.
I am delighted with the HS video capability of my new Lumix LX7: 100 fps at Full HD. A maximum aperture of 1.4 allows to shoot in very very low light. Fantastic.

For a number of years the fly casting world has been trying to explain the dolphin nose phenomenon. Some complex analysis relate it to the effect of air drag:

What if the mystery behind the dolphin nose had to do with the loop diameter imposing too small a turning radius for the line’s flexibility?