The Bua River Tale

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A bridge with a view. River Bua

Bridges are very special places for anglers; who could pass by without taking a look? Approaching one always fills your heart up with expectations


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Dare to fly! River Bua. Photo by Eric Soulé 

At times I wish I were an osprey, overviewing the waters from a high, airy, never-ending bridge


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Looking down from Bua bridge

Flying close to the water to admire the abstract pictures of the ever changing art gallery below


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Dancing… and running!

Sometimes the angler on the bridge may spot a salmon. He sneaks carefully into position, just one rod length away from the ghostly shadow resting in a small, deep pocket. Perseverance and mastery usually pays off… and a heart-stopping spectacle is served. Eternal minutes of joy… and fear


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The simplicity of happiness

Eventually it all falls into place and the grey ghost turns into a silver one.

Thank you, my friend, for making this spectator happy 😎


 

¡No me salen los ganchos!

 

 

Los lances que curvan el bajo y la punta de la línea son muy útiles en distintas circunstancias, tanto para presentaciones activas como pasivas, pero también son un pequeño misterio si no se conoce la mecánica de su funcionamiento.

Creo que la primera vez que leí algo sobre ellos fue en The Cast, de Ed Jaworowski. Me empapé de la descripción técnica de cómo hacerlos y me fui al río. No había manera. Y eso que el autor decía que era muy fácil: bastaba con una flexión de la muñeca durante el golpe de lanzado para hacer girar la puntera de la caña hacia un lado, y como la línea sigue a la puntera… voilá! ¡Pero a mí no me funcionaba!

Tuvieron que pasar algunos años para llegar a entender el secreto.

Primero, que ese “la línea sigue a la puntera” no es más que una simplificación, que en este caso solo nos crea dificultades, porque nos hacer mirar precisamente hacia donde no se encuentra el problema. No, bajo y línea no se curvan porque la puntera se mueva en una u otra dirección, se curvan porque la línea al enderezarse tiende a girar sobre sí misma, como si fuera la oruga de una excavadora.

Entonces, si en todos los lances la línea se endereza, ¿por qué no todos los lances terminan en una curva en el bajo y la punta de la línea? Pues porque el bajo se lo impide, disipando toda la energía de la línea.

Ahí radicaba la dificultad: con los bajos de trucha que usamos por aquí es imposible  coseguir ese gancho, porque siendo largos y finos se comen toda la energía que le apliquemos a la línea. Eso es lo que se le olvidó mencionar a Jaworowski: que ese gancho es muy fácil cuando se emplean equipos de mar —que fundamentalmente es la pesca que él practica—, es decir, líneas pesadas y de punta gruesa combinadas con bajos cortos y gruesos. La punta de la línea transporta mucha más energía cuando es gruesa; un bajo corto y de terminal grueso disipa mucha menos energía que otro de cinco metros terminado en 0,12 mm; además, un streamer de mar pesa muchísimo más que una mosca seca y tiene una vida propia ayudando a acentuar la curva.

¿Quieres comprobarlo de forma sencilla? Basta con que cojas tu línea favorita y no le pongas ningún bajo. Haz un lance con la caña inclinada lateralmente… y verás cómo te va a resultar imposible evitar que la línea forme un gancho todas y cada una de las veces. Fácil. A partir de esa comprobación basta con ir haciendo pruebas con bajos de distintas longitudes y calibres (alargando y afinando paulatinamente) para saber dónde está tu límite físico para emplear ganchos en un escenario real.

Minutos eternos

 

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Típica marrón de Nueva Zelanda. Photo by Chris Dore

 

Nueva Zelanda; un río de orillas altas —más de un metro por encima del agua— en una zona con algunas pequeñas entradas o “bahías”. Chris —nuestro guía— le señala una buena trucha a mi compa; éste lanza y… la espanta.

Es mi turno. Llegamos a otra pequeña entrada de agua, poco profunda y muy parada, ocupada por una trucha que patrulla despreocupada rompiendo la superficie suave y esporádicamente; lo que sea que se haya quedado atrapado allí es comida fácil. La trucha está dándonos la cola. Continue reading

Cómo probar una caña

 

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Este reciente artículo de Paul Arden es muy interesante, así que le he pedido permiso para traducirlo y publicarlo aquí. ¡Gracias Paul!

Aquí el artículo original


A continuación voy a describir el método que empleo cuando pruebo una caña de mosca por primera vez. Es una rutina que llevo a cabo con cada caña, y que he estado usando durante los últimos veinticinco años.

Habando desde el punto de vista de años de experiencia en la venta de cañas —tanto las de mi propio negocio como para otros fabricantes y distribuidores— puedo asegurar que muy poca gente hace algo que sea ni remotamente similar. La gran mayoría de los pescadores hace lances falsos con doce o catorce metros de línea y poco más; en alguna ocasión se puede ver algún lance de distancia. Si esto que comento te resulta familiar quizás lo que viene a continuación pueda serte de ayuda. Continue reading

La tarde de la pelusa

 

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LA TARDE DE LA PELUSA

21/04/2017


Llegué a las cinco de la tarde a la postura del sauce. El río permaneció bajo durante las tres horas que pesqué, y por eso eché de menos a la Harmony. Si supiera que iba a quedarse estable, la habría llevado.

Las truchas se cebaban con cierta intensidad cuando me metí en el agua. Bajaban muchas y diferentes efémeras, y la pelusa de los chopos todavía no era abundante. Todavía. Continue reading

Follow Me, Please!

 

 

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Forward phase of an oval cast. Photo by Álvaro G. Santillán

 

Look, if you just let your arm drop by effect of gravity, you send the fly ten meters away effortlessly and accurately.”

That is my way of showing how easy it is to make a pick up and lay down cast—elbow forward style— at the most usual trout fishing distances. However, something comes to my mind in those instances, something that I never say to my student:
If it is so easy, why did it take me so much time, effort and frustration to do it properly?” Continue reading