When a good loop isn’t enough

A nice and tight loop is normally considered the tell-tale sign of good casting control. However, in spey casting that is only part of the story.
Let’s take a look at the following example:

I was satisfied with the loops I was seeing, but subsequent analysis of the video shown a gross error that normally happens inadvertently: a slipping anchor.
Why is this bad?
– It detracts energy from the forward cast —but that is a problem only if your aim is maximum distance, not with an 18 m cast like this one.
– It may send the fly against the vegetation behind you and hook a branch, ruining the cast. It is a nuisance but without further consequences.
– If you are fishing a vegetation-free bank with a shingle-beach behind you things could get worse if you don’t care about your slipping anchor: your fly hits a stone and the hook looses its point… now you are subject to Murphy’s law.

Now the important thing is how to avoid it in practice. The reason for that failed anchor in the video above is a too inclined-up sweep; that leads to a too high apex of the V-loop, which amounts to a big angle between the water surface and the fly leg. The usual result is a fly traveling backward instead of rising up from the water to start its forward trip.

Sweep lower and back and, if the anchor is properly placed and long enough, it will work fine.

As an example let’s see a couple of casts at the same distance and with the same gear, but with a proper anchoring angle:

Schrödinger’s Double Haul (an exercise for curious casters)

alejandro

Hauling is not only a great technique but a very logical one: if we have two hands, why not use both when casting?
High speed cameras are great as well. Now we have them available even in our phone, and they provide better image quality than what an expensive camera did not that long ago. Plenty of opportunities to learn about the nuances of fly casting just by tapping on the screen. Do you want some ideas?

Start casting in a very relaxed way, sending your fluff eight meters away. No force, almost by letting gravity to do the forward cast, trying to get the narrowest loop possible.

After a while strip one meter of line from the reel and go on casting leisurely. No force, tight loops.

Continue with that same routine till you get to a point in which you start to feel out of your comfort zone; false casting isn’t effortless anymore, loops don’t look tight now. That may happen at 16, 18, 20 m… depending on your ability, but it will eventually happen. Keep at it anyway, false casting while trying to get as narrow a loop as possible.

Then —using the same length of line— start double hauling. Do you feel any difference, both in comfort and in loop width? Can you cast tight loops in a relaxed way again?

Now something to think about while watching your video:

We have to match casting stroke angle to rod bend
Hauling bends the rod
More bend due to hauling asks for a wider casting stroke angle

I see hauling to be akin to Schrödinger’s cat: it does bend the rod and it doesn’t at the same time.

Film your casting and see by yourself.

 

Loop Control Paradox (divertimento for curious casters)

Loop width control is a recurrent topic in casting instruction. Several aspects govern loop width, but “matching casting arc to rod bend” is what instructors use the most; so “if your loops are too wide narrow your casting arc” is the usual fix we offer.

Let’s say that I am bass fishing with a popper knotted to a short, stout leader, followed by a bass taper #7 weight line. I want to cover a very promising spot, just a small hole among low hanging branches, which asks for a side cast with a narrow loop.
First try my line crashes against a branch: I need to narrow the loop considerably. So keeping everything equal I decrease my stroke angle… and the loop fails to straighten, for same acceleration along a smaller angle gives, obviously, less line speed.

So keeping the same stroke angle I increase the force applied to the rod to gain that lost line speed. But, hold on one second! More force applied results in more rod bend, and a basic principle of casting mechanics says that we have to match casting arc to rod load! So this time I must increase the stroke angle! Now I widen the angle applying more force at the same time… and my popper curves to the left hooking a branch, as a result of an overpowered cast.

Reducing casting stroke angle to narrow your loops doesn’t work in isolation. No wonder that beginners have a hard time in controlling loop width, as it is a question of very fine-tuned adjustments, more than just varying “casting arc”.

Playing with loops by changing the casting stroke angle is fine; play with force and stroke length as well just to see what happens.

Reflexiones de un falso principiante

No Activity

Quizás es un problema de falta de reclutamiento, o que cada nuevo pescador está centrado desde el principio en pescar a ninfa sin usar la línea —o más probablemente ambas cosas— pero es un hecho que la inmensa mayoría de los interesados en instruirse en el lanzado ya tienen una experiencia de varios años pescando; sencillamente nunca hasta ahora se habían preocupado de pulir sus habilidades. Son lo que se conoce como “falsos principiantes”.
Es bien sabido que los vicios de lanzado son difíciles de erradicar. Es mucho más fácil obtener buenos resultados con los que empiezan su carrera como pescadores recurriendo a unas buenas clases. Ser autodidacta en la pesca a mosca en general te sitúa en un escenario similar. Lo sé por experiencia propia.
El verme repitiendo los mismos frustrantes errores una y otra vez me forzó a tomar una decisión: no me voy a olvidar de esos malos hábitos tan pronto como salga del agua para repetirlos de nuevo al día siguiente; voy a reflexionar pausadamente sobre ellos y empezar un programa de desaprendizaje. Así que me propuse elaborar una lista de todos esos deslices que he sido culpable de perpetrar a lo largo de los años. Algunos ya los tengo erradicados, otros todavía me hacen soltar juramentos de vez en cuando.

  • Todos los pescadores sabemos que los peces parecen tener una extraña predilección por la orilla opuesta. Sencillamente ten en cuenta que tu orilla es, ni más ni menos, la orilla opuesta de algún otro, y puede tener tantos peces —o más— como la que tienes enfrente. Así que observa tu orilla detenidamente antes de entrar al agua; una gran estela alejándose rápidamente te servira de recordatorio si no lo haces.
  • Las truchas siempre miran aguas arriba, el problema es que aguas arriba no siempre equivale a río arriba. Analiza la dirección real de la corriente antes de hacer el primer lance.
  • Lanza a un punto concreto. Siempre. Incluso pescando al agua.
  • Cuando la mosca derive sobre el objetivo estudia la configuración de la línea sobre el agua. Esas curvas son la radiografía de la enfermedad del “rayado”.
  • Piensa en si la mosca rayaba antes de pensar en cambiarla.
  • Comprueba siempre cada nudo tras un cambio de mosca.
  • Nunca pierdas de vista la mosca mientras deriva. Si tienes que poner algo en su sitio o hacer cualquier cosa saca la mosca del agua. Falta de concentración equivale a pez fallado; quizás El Pez.
  • Si estás cansado y desmotivado deja de pescar. Tómate un respiro, un par de cervezas, lo que sea. Falta de concentración equivale a pez fallado; quizás El Pez.
  • Cierta cantidad de línea floja es imprescindible para una deriva libre, pero hay que asegurarse de que nunca es tanta como para comprometer la posibilidad de clavar eficazmente. De esto tengo un mal —y muy reciente— recuerdo en Nueva Zelanda.
  • Si cambias de una caña corta a otra más larga, ten en cuenta que el mismo movimiento de brazo al clavar posiblemente sea demasiado duro para tu fino terminal: palanca más larga, clavado más corto.
  • Si tras dias de pescar emergentes del #22 con un terminal de 0,10 mm cambias a un streamer con un terminal recio, recuerda que el “strip strike” se inventó por algo. A menos que prefieras fallar la trucha de tu vida, claro. Basado en hechos recientes y especialmente dolorosos. 😥
  • Cuando pelees un pez mantén los pies bien juntos. En una ocasión rompí la puntera de una caña nueva cuando una trucha cambió repentinamente de opinión, decididiendo que correr aguas abajo a través del canal que formaban mis piernas era mucho más relajado que luchar contra la corriente.
  • Por último, aunque no menos importante: Cuando comience el festín ¡no comas! 😃

There it blows!

¡Agarra, ancla, agarra!

Si algo característico hay en el lanzado spey eso es el ancla; esa corta porción de línea que permaneciendo en contacto con el agua junto con el bajo y la mosca, permite la formación del bucle en D, justo en el instante previo al inicio del lance que va a presentar la mosca.

En cualquiera de los lances spey es recomendable evitar que el ancla se despegue del agua intempestivamente —lo que se conoce como desanclado. El ancla debe levantarse limpiamente del agua a medida que el bucle frontal avanza hacia el objetivo, idealmente debería hacerlo sin desplazarse hacia atrás. Los efectos de ese desanclado son negativos así que mejor cuidarse de él.

¿Se puede conseguir un buen lance a pesar de desanclar? Por supuesto que sí, aunque hay circunstancias —por ejemplo cuando queremos llegar lejos— en las que la diferencia entre un ancla que aguanta y una que no es notable; pero por otra parte, aunque el lance salga, el desanclado lleva aparejados otros problemas que conviene tener en cuenta.

Veamos los dos tipos de desanclado.

El desanclado que se produce mientras el pescador realiza el lance delantero. El ancla patina hacia atrás, generalmente al final del golpe de lance o, incluso, cuando éste ya ha terminado. Es lo que yo llamo ancla patinada. Un ejemplo:

  • El ancla patinada siempre desperdicia energía: nosotros queremos que la mosca despegue del agua y se desplace hacia adelante, hacia el objetivo; sin embargo con el desanclado la mosca se desplaza hacia atrás, y entonces:
    Va en sentido opuesto al que buscamos
  • No se mueve sola, alguien debe moverla, el pescador, que desperdicia parte de su energía en desplazar la mosca —y todo el ramal inferior del bucle en D— hacia donde no debe.
  • Cuando la mosca endereza su rumbo y comienza a dirigirse hacia su objetivo, está más lejos de éste que en el caso de un ancla que aguante: hace falta más energía para mandarla a su destino.

Aquí se explica todo esto:

El desanclado que se produce durante el barrido para formar el bucle en D. Es lo que yo llamo ancla volada, para diferenciarla de la patinada.
En este caso no se desperdicia energía en el lance delantero, incluso éste resulta más eficiente pues, a diferencia de un spey, ahora tenemos un lance oval en el que estamos impulsando la totalidad de la línea hacia adelante, no solo la parte de la línea que conforma el ramal ramal superior de la D.

Pero, si un ancla volada puede resultar en un lance más eficiente, ¿por qué evitarla? Por dos motivos principales:

  • Si estamos pescando con un espacio limitado por detrás un ancla volada puede mandar la mosca a las ramas que se encuentren a nuestra espalda.
  • Si, en cambio, el espacio que tenemos detrás es amplio y limpio —por ejemplo un pedrero— corremos el riesgo de que la mosca toque inadvertidamente en una piedra y el anzuelo pierda su punta. Ocurre, y cuando lo hace no nos damos cuenta.

El siguiente vídeo muestra anclas patinadas:

A todos los pescadores les patina el ancla alguna vez, no es ninguna tragedia, pero en mi caso tengo la sensación de que esforzarme en hacerlo perfecto es la única manera de que me salga medianamente bien.