Losers welcome


You are mine, ain’t you? Pic by Álvaro G. Santillán

Disfruto como el que más del trabajo de los grandes creadores de audiovisuales de pesca. No obstante, sin ningún ánimo de comparación, sin grandes peces ni peleas imposibles, esta humilde contribución quizás sea más representativa de lo que suele ser una jornada de cualquier pescador de a pie, como yo mismo.

Una corriente ocultando una gran trucha común moderadamente activa, sin dificultades de acercamiento, sin viento, con espacio sobrado para lanzar… En fin, un caso visto para sentencia.
El rechoncho escarabajo que ha sido una de las estrellas de estos últimos días, cae con calculada brusquedad aguas arriba en el carril de alimentación del pez. Una silueta acuosa, que gana definición por momentos, muestra de pronto un morro amenazador justo junto al bicho… para volver a desdibujarse de inmediato en su camino de regreso al fondo.

—Muestras interés, eh? —me digo mientras sustituyo el escarabajo por una cigarra más grande—, pues de ésta no pasa.
Se repite la escena anterior, pero esta vez la trucha asoma todas las fauces y se zampa mi cigarra. Clavo; un par de potentes cabezazos salpican espuma; todo marcha según lo previsto. Empieza el baile.
Solo después descubro que Varo estaba listo con su cámara disparando en ráfaga.
Como pasa con el porno, la realidad en Nueva Zelanda suele ser muy distinta de lo que estamos acostumbrados a ver en la red: hay jornadas en las que, quizás, el río te dé una sola oportunidad; procura no perderla. En esta ocasión tuve oportunidad de resarcirme un poco más adelante. En cualquier caso, pensando en el río en este momento echo de menos todo, hasta los fracasos.


El archivo no tiene banda sonora (así os ahorráis los floridos juramentos). En cualquier caso creo que ésta le vendría bien:


Follow your Dream

Hot and humid; steep terrain; heavy backpacks; thick matagouri patches to deal with… all those got dissolved in water as soon as we reached it.

So… follow your dream; always; whatever the obstacles. There might be a beautiful prize waiting for you at the end, maybe just to put all those difficulties in perspective; who knows?



Responsibility

We have reached the time in the life of the planet, and humanity’s demand upon it, when every fisherman will have to be a river-keeper, a steward of marine shallows, a watchman on the high seas. We are beyond having to put back what we have taken out. We must put back more than we take out.

Thomas McGuane

Estepa

“La estepa tiene una particularidad maravillosa. Esa particularidad vive en ella, invariablemente, ya sea al alba, en invierno, en verano, en sombrías noches de lluvia o bajo el claro de luna. Siempre y por encima de todas las cosas la estepa habla al hombre de la libertad… La estepa se la recuerda a aquellos que la han perdido.”

Vida y destino
Vasili Grossman


Lockdown



They say you can enjoy a trip three times: before, during and after. With “before” and “during” posponed, “after” is the last resort now; I start browsing through a heap of pictures that have been waiting for curation for too long a time.
And the mind travels with a hint of nostalgia of places and people. In this way, I recall: remoteness; dawn; solitude; lake; expectation; surprise; fellowship; happiness… Just as it happens with this image.

Take care!


Amén

Chris preparado con la sacadera

Chris Dore es uno de los guías mejor considerados de Nueva Zelanda. He tenido la suerte de compartir con él varias jornadas de pesca, comprobando que esa fama es bien merecida. Ahora que por aquellos lares la temporada acaba de empezar, Chris acaba de publicar un corto texto orientativo para pescadores viajeros. Me ha dado permiso para traducirlo, así que aquí está.


Continue reading

Exploration

A brown jewel from “Serendipity” spring creek

Plop! The big brown immediately turns itself and heads toward my little nymph; although not in a hurry, it shows some evident bad intent. A whitish blink from its mouth marks the instant in which the fish stops where —I suspect— my imitation is. When softly tightening the line I activate a mechanism that, at once, gets the fish performing some acrobatics a couple of meters above the water. After the big splash I feel that there is nothing pulling on the end of the line anymore. I smile, though; doubts about our election of this tiny spring creek —nothing but a very short and thin line on a map in a phone— dissipate themselves immediately.

South Island. New Zealand. 2019